Desde Chincha a la Actualidad.

Definitivamente el comercio ha logrado cosas increíbles, como hacer a un país una potencia mundial, hasta unir a personas de cualquier parte del mundo. ¿Se imaginan que sería de nosotros si este no hubiera existido?. Olvídate de tu laptop, de tu carro último modelo, hasta de tus zapatillas y quién sabe que cosas más.

El comercio no siempre fue como lo conocemos el día de hoy, es por esta razón que creemos interesante investigar cuales fueron sus inicios y como es que ha ido cambiando con el pasar de los años. Aquí podrás encontrar datos y hechos interesante sobre este tema.

domingo, 16 de mayo de 2010

El Boom del Guano

A finales del siglo XIII, Europa y Norte América empezaron un era de transformaciones económicas, sociales, tecnológicas y culturales, la cual hoy conocemos como la Revolución industrial. Entre los perjuicios más saltantes ubicamos un aumento acelerado de la población por las mejoras tecnológicas y un abandono de los campos, que trajo consigo una escasez de recursos y alimentos para la población. Debido a los malos climas que atraviesan estas zonas de Europa y América era muy difícil cultivar y mantener tierras fértiles, por este motivo, necesitaban de algún fertilizante muy bueno que los pudiese sacar de dicha crisis. Es aquí donde ingresa el guano peruano y el auge comercial que esto trajo consigo.

A inicios de 1840, se descubre la importancia del guano para el Perú y el mundo y sus cualidades como poderoso fertilizante. El Perú tenía el monopolio de las islas guaneras, es decir era el único portador en todo el mundo de este bien tan preciado. El tener esta dotación de factores podría compararse actualmente, con tener todo el petróleo del mundo frente a las costas del Perú y que el estado fuera el único propietario. Fue así que se inició un auge exportador hacia Europa y América, por las necesidades urgentes que tenían dichos países de este abono.

Con el boom del guano, el Perú vive una ilusión ya que toda su economía comienza a depender de este recurso, desde sus ingresos fiscales hasta su presupuesto. El guano frustró las posibilidades de desarrollar inversión y de mejorar el tributo. Es decir, el Perú no combatía la enfermedad, sino más bien el síntoma, volviéndose un país monodependiente del guano. Con la aparición del guano se acaba el caudillismo, debido a que el Estado comienza a realizar obras públicas, reducción de impuestos y mejora la calidad de vida a los militares, es decir, les pagan para evitar golpes de estado durante el gobierno de Ramón Castilla. Con todo esto se demuestra que el Estado no pensó que algún día el guano se iba a acabar, y se condena a poder entrar en crisis nuevamente. Con Ramón castilla, el Estado peruano pierde mucho dinero, por el fraude que se daba. Permite que muchos funcionarios del guano hagan fortuna estafando al Estado peruano.

• Castilla es el gran organizador del Perú:

Más adelante, la presencia de una deuda externa que venía acarreando el Perú desde tiempos previos al boom guanero hizo que el país no tuviera la capacidad para extraer el guano de las islas; por lo que, urgió la necesidad de buscar socios y entidades privadas. que sí pudieran extraer el guano. Para el manejo de este nuevo negocio, el Estado buscó a los consignatarios, quienes se encargaban del tributo que debían pagar los socios al Gobierno. Dicho consignatario debía asegurar el pago de tributo de la cantidad de guano que estas empresa vendía después de la extracción.

Con esta aparente solución surgen las estafas por parte de los consignatarios al pago de impuestos. Esto debió a que eran muchos y el estado no tenía suficiente dinero para controlarlos a todos. Las empresas decían vender 10 toneladas, pagaban por esas 10 toneladas, cuando en realidad vendían 50. Los socios se enriquecieron y vuelve a aparecer la clase social alta. Estos socios nunca invirtieron en industrias, que era lo fundamental para desarrollar el Perú. Muy por el contrario, ellos crearon bancos, haciendas o se convertieron en comerciantes.

Poco a poco el estado se dio cuenta que los consignatarios le estaba dando problemas en vez de ganancias. Es por ello que el Estado nombra ministro de haciendo a Nicolás de Pierola, quien pretende rentabilizar al máximo lo que queda del guano y generar liquidez para sostener los gastos internos y el pago de la deuda externa. Pierola pone una cuota de 2 millones de toneladas a las empresas, siendo así el pago específico, recibiendo una cantidad puntual de dinero. Por primera vez, el Estado estaba organizando su economía dependiente del guano, en el llamado contrato de Dreyfus.

El problema que tenía dicho contrato era el bajo costo del guano y el hecho que debía destinar una cantidad al pago de la deuda externa, y no fue así. El Estado peruano elaboraba presupuestos fuera de la realidad, presupuestaban cierta cantidad al pago de la deuda externa y nunca se cumplía, ya que el Perú era dependiente de los ingresos del guano, por lo que necesitaban el dinero para sostenerse. Incluso el gobierno comenzó a pedir adelantos a los consignatarios entrando de esta manera nuevamente en crisis.

En un principio del boom guanero, todos querían darle préstamos al Perú. Sin embargo, al entrar nuevamente en crisis y al no poder pagar la deuda externa, por que el guano se estaba agotando, el Perú se vuelve un país con crédito riesgoso, pierde su capacidad de pago y los intereses aumentan, lo que se agrava más aún con la guerra con Chile en 1879.

Època del Guano (video)

Època del Guano (slide)

Bibliografìa

BONILLA, Heraclio (1984) Guano y Burguesía en el Perú. Segunda Edición. Lima: Instituto de Estudios Peruanos

CONTRERAS, Carlos y CUETO, Marcos (2007) La república del guano, pp.111-160. En:
Historia del Perú Contemporáneo. Desde las luchas por la independencia hasta presente. Lima: IEP, Fondo Editorial PUCP y Universidad del Pacífico.

ORREGO PENAGOS, Juan Luis (2010) Historia del Perù, Amèrica atina y el Mundo. (http://blog.pucp.edu.pe)

domingo, 25 de abril de 2010

Las Haciendas Azucareras: El Comercio Dominado por la República Aristocrática

En Trujillo, el valle de chicama, en el siglo XX, se habían instalado tres grandes familias europeas, las cuales dominaron el mercado de azúcar con sus grandes compañías. Estas fueron los Larco con su compañía Roma (de descendencia italiana, con apoyo de capital inglés), los Gildemmeister con su compañía Casa Grande (de descendencia alemana) y la Cartavio Sugar Company (apoyada por la poderosa firma comercial en Lima, la W.R. Grace and Company). En 1901, estas compañías convencieron al Gobierno de la necesidad de establecer una escuela nacional de agricultura, con el propósito de aprender para poder competir con la industria exterior. Con la escuela ya impuesta en Lima, en toda la costa, se marcó el comienzo de una nueva era de innovación tecnológica en el complejo de exportación agraria de la nación.

Por ejemplo, en 1907, los hermanos Larco instalaron un sistema ferroviario para que las cañas de azúcar puedan ser trasladas de forma eficiente al puerto para su exportación a Italia e Inglaterra. Por otro lado, los Gildemeister se unieron a un gran consorcio alemán, la cual le ofreció fondos necesarios para la expansión y modernización. Además, les enviaron técnicos alemanes, de Bremen, para mejorar la eficiencia de Casa Grande, lo cual permitía extraer diariamente 3000 toneladas de azúcar, las cuales, eran enviadas a Alemania.

Al estallar la primera guerra mundial, las empresas azucareras ya se encontraban listas para satisfacer las nuevas demandas de azúcar. Entre 1914 y 1919, las exportaciones de azúcar no se elevaron considerablemente (variaban entre las 1500 y 2600 toneladas), mas su valor sí lo hizo, ya que la escasez originó que los precios se elevaran de 10 a 13 chelines en 1913, y en 1920 a la cuantiosa cifra de 65 chelines.

Durante esta época, las empresas poseían mayor dinero, lo cual permitió que incursionaran
en el sistema bancario y de seguro. Asimismo, permitió que, por ejemplo, Casa Grande compre los derechos en perpetuidad al puerto de Malabrigo, lo cual facilito aún más su exportación de azúcar. Por otro lado, permitió a las compañías absorber los pequeños hacendados que aún se mantenían, quedando solo dos gigantes: Roma y Casa Grande.
Adicionalmente, contaban con una mano de obra barata, lo cual les facilitaba la cantidad de extracción y de exportación. La mano de obra era capturada a través del sistema de “enganche”, en donde un hacendado pagaba a un representante para que contrate a los operarios, quienes eran campesinos de la sierra:
“(…) El indio, ilusionado por la perspectiva de inmediata de recibir una importante suma en oro, generalmente aceptaba la oferta y firmaba un contrato que en la mayoría de casos no podía leer. (…) Después de acuerdos al contrato, el bracero podía dejar la hacienda, siempre y cuando hubiera cancelada las deudas contraídas. Esta ultima disposición muy a menudo resulto ser perjudicial para los intereses del indígena, porque después de aceptar la suma en oro que le entregaba el enganchador quedaba legalmente endeudado con pocas perspectivas (…) de poder cancelar la deuda” (KLAREN 1970:47)

Pero a partir de 1920, las empresas azucareras se vieron afectadas ya que Europa, luego de la guerra, volvió a formar parte de la potencia azucarera. Además, se comenzaba a tener los primeros sindicatos de trabajadores, los cuales organizaban huelgas por el mal trato y mal pago que recibían. A raíz de ello, dejaron de trabajar, lo que trajo consigo que las exportaciones decayeran de 12 millones de libras a 4 millones de libras. Estas empresas colapsaron en el año 1927 por dejar de percibir ganancias.

Las Haciendas Azucareras (video)

Las Haciendas Azucareras (slide)